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Limp Wrist & Boom Boom Kid en Buenos Aires. Una crónica rockera y marica.

Limp Wrist & Boom Boom Kid en Buenos Aires. Una crónica rockera y marica.
por Octavio Ciro Galli


¡Qué difícil es poner en palabras algunas ideas y sensaciones! ¡Burdas son las palabras comparadas con los sentimientos! Sobre todo, el torrente de sensaciones que fluyen dentro de unx al saberse parte de un momento histórico para un puto rocker o una chica riot. Cierto es que para muchos fue una fecha más, un recital más para poguear, navegar en un mar de manos hasta llegar al escenario, gritar una parte de la canción abrazado a Martín Sorrondeguy, cantante de Limp Wrist, o junto a Boom Boom Kid, y volver al pogo con más energía. Pero yo lo viví con la pasión de quien valora que cada tanto visite el ambiente hardcore local una banda que se asume gay, y te lo canta a los gritos, con mucha distorsión y una batería que va a los palos.


Ese viernes –cuya fecha jamás olvidaré: 22 de julio de 2011– llegué a Niceto cerca de las 20, pensando en que habría ya de perderme a las dos bandas soporte que estaban programadas para las 18.30 y 19 hs., respectivamente. En seguida encontré a Leandro, amigo y colega, con quien compartí el recital. Cuando ingresamos al lugar, el show todavía no había comenzado, ni siquiera había mucha gente. Buscamos un lugar cómodo donde tomar algo y fumar, y desde ahí escuchamos primero a Ácidos Populares, banda punk de La Boca, a los que le siguieron los brasileros de Hommen Elefante, de los que no puedo decir mucho porque estábamos más atentos a la conversación que manteníamos con una pareja del oeste del conurbano bonaerense, como nosotros, recordando tiempos “pre-cromañón” en  que el under tenía más espacios (como el mítico Mocambo de Haedo) y que por una suma muy pequeña a modo entrada –que iban de los tres hasta los seis pesos, cuanto mucho– se podía disfrutar de excelentes recitales. En relación con aquellos tiempos, los cuatro no dejábamos de expresar la emoción de poder disfrutar de una banda como la que estábamos a punto de ver, por un precio mucho más accesible que otras bandas internacionales.

Quince minutos antes de las 22, salió al escenario la ya legendaria -podríamos decir- banda hardcore gay, Limp Wrist, y en ese instante el público estalló. El vestuario de vocalista, una tanga negra combinada con una campera de cuero y un gorro bondage, nos da una idea de qué se trata su música: Limp Wrist es una banda norteamericana formada por integrantes de Los Crudos, Devoid of Faith, Hail Mary y Kill the Man who Questions, unidos para tocar hardcore Punk de altas velocidades y quienes se autodeclaran dentro de la subcultura queercore punk. En medio del show, un comentario de Leandro me hizo pensar y disfrutar aún más del mismo: “Ya me había olvidado de que hay recitales en los que se puede subir al escenario”. ¿No se disfruta más cuando uno puede hacer lo que quiera, como subir al escenario y hacer lo que sea, mientras no joda? ¿No se llama eso Libertad? Tal vez, exagero pero es lo que sentí en ese mismo instante. Cuando Limp Wrist terminó su presentación, en la que se pudieron disfrutar temas como “I love haedcore boys”, “The ode” y “Fake fags fuck off!”, yo ya había perdido la noción del tiempo y el celular estaba sin batería, pero me pareció un poco breve. Igualmente, celebré la última imagen que nos regalaron antes de bajar el telón: el bajista, Andrew Martini, agachado al dejar su instrumento, con un mini-short que le calzaba muy bien.

Al cabo de unos minutos, salió a la cancha el artista local, Boom Boom Kid, metido dentro de unas calzas negras, que pronto terminó por quitarse y continuar el show en ropa interior (hablábamos de libertad, ¿no?). Estoy hablando del artista más independiente que conozco dentro del rock argento. Se encargó de la grabación y la distribución de sus discos, así como también del diseño de las tapas y el reparto de volantes. Viajó a Estados Unidos, les enseñó sus canciones a músicos que conoció allá, y así vivió durante un tiempo de la música en el país del norte. Por esto, y por sus letras, que tocan temas como el aborto, el VIH, la defensa de la vida animal, la diversidad de identidades de género, el repudio a la represión de las dictaduras, es por lo que merece mi admiración. Hizo un recorrido por su carrera como solista, y nos regaló también algunos clásicos de otra ya legendaria banda de la que fue parte, Fun People. Al final, amagó con terminar el show, pero volvió en seguida junto a sus músicos para despedirse con “Brick by brick”, uno de sus principales hits, que fue coreada como ninguna otra canción.

Me fui del lugar con sed de más, con ganas de volver el domingo, para la segunda y última presentación en Buenos Aires de Limp Wrist y Boom Boom Kid, luego de tocar en la ciudad de Rosario el sábado 23; pero en esa ocasión, para sumergirme en el mar de cuerpos semidesnudos y dejar que las olas me llevasen, tal vez surfear hasta llegar al escenario y con algún gesto saludar fraternalmente y con admiración a quien me cruzara sobre el escenario de Niceto.


Octavio Ciro Galli




por Octavio Ciro Galli
-MySpace de BBKid > www.myspace.com/boomboomkid

-MySpace de Limp Wrist > www.myspace.com/limpwrist

-Video con imágenes del show en Buenos Aires de Limp Wrist


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